PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN

COORDINADO POR HÉCTOR FENOGLIO

A diferencia de un Curso, que apunta a la trasmisión literal de un conocimiento establecido, y de un Taller, que busca el atravesamiento de una experiencia, el Laboratorio de Pensamiento de LA PUERTA tiene por objetivo desarrollar, a partir de ciertos textos, una praxis de interpretación con efectos desalienantes.
Toda lectura de texto es una praxis, es decir, una articulación real, precisa y efectiva entre el contenido y la forma, entre el enunciado y el acto de enunciación, entre lo simbólico y lo real, praxis que determina una disposición existencial de vida. Hay diferentes praxis de escritura y de lectura. La académica, por ejemplo, es una praxis mediante la cual tan solo se registra, de manera conciente, el contenido literal del texto mientras, en el mismo acto, escamotea la praxis efectiva que realiza. La alienación propia de esta praxis resulta del autoengaño, consistente en creer que solo se estudia un contenido literal y no reconoce lo que efectivamente hace.
El Laboratorio de Pensamiento abre otro camino: intenta ser una praxis que, a través de una interpretación no literal, siempre oculta a la posición existencial común en nuestra cultura, opere un cambio en el punto de vista del lector y, mediante ello, transforme la posición real de vida.
Cuando se habla de interpretación por lo general se entiende o bien establecer el correcto significado literal del contenido de un texto o bien aventurar su sentido alegórico, con mayor o menor arbitrariedad, siempre inverificable. La interpretación que buscamos en el Laboratorio, en cambio, aunque se ajusta perfectamente a la letra del texto no por ello es literal ni alegórica, y verifica su justeza en la experiencia de cambio del punto de vista con una transformación efectiva de la posición existencial encarnada en cada uno.

A continuación se detallan los diferentes asuntos que trabajamos en el Laboratorio de Pensamiento:

LABORATORIO 2010
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN

CLÍNICA DE LAS PSICOSIS:
LA CURA EN LAS PSICOSIS

OBJETIVOS Y METODOLOGÍA
El objetivo principal no es obtener más conocimientos teóricos ni realizar una exégesis de la obra de Freud y Lacan. El objetivo es pensar, sobre la base de la tradición psicoanalítica y sin prejuicios, aspectos fundamentales de las psicosis y su clínica, teniendo como referencia no solo al psicoanálisis y sus principales exponentes, sino también la filosofía y el arte, y la lingüística y la semiología.
A diferencia de un curso, que apunta a la trasmisión de un conocimiento ya establecido, y de un taller, que busca el atravesamiento de una experiencia, un laboratorio tiene por objetivo desarrollar un espacio de experimentación y elaboración. Para ello, nuestro laboratorio utilizará diversas modalidades de trabajo grupal e individual: clases, conferencias, ateneos, monografías, etc.

CUERPO DOCENTE
Coordinador-Docente general: Héctor Fenoglio
Docentes estables: Héctor Fenoglio, Fernanda Ceresa, Vicente Zito Lema, Oscar Mongiano.

PROGRAMA:
I.- PSIQUIATRÍA Y PSICOANÁLISIS
1. Salud y enfermedad mental. ¿Qué es lo mental? ¿Qué es lo psíquico?
2. Diagnóstico psiquiátrico y diagnóstico psicoanalítico. El “punto de vista”.
3. Diagnóstico diferencial: Neurosis / Psicosis / Otros.
4. Demanda y contrato terapéutico en psicosis.
5. El sufrimiento y el dolor.

II.- ALUCINACIÓN Y DELIRIO
A.- LA ALUCINACIÓN
Fenomenología:
* Definiciones. Tipos de alucinación. La alucinación psicótica.
* La voz y las voces.
* La mirada: ver y ser visto.
* Fenómenos cenestésicos.
* Creencia y realidad en las alucinaciones: ¿cree el alucinado que su alucinación es parte de la realidad cotidiana?
* Lo exterior y lo interior en las alucinaciones. ¿Las voces y las visiones vienen de afuera y se escuchan en el oído y se ven con los ojos, o se escuchan y se ven directamente adentro de la cabeza?
Desde Freud.
* Síntoma. Retorno de lo reprimido. Lo rechazado en lo interior retorna desde el exterior. Proyección
* Representación y percepción. Principio de placer y principio de realidad. Experiencia de satisfacción.
Desde Lacan.
* Lo forcluído en lo simbólico retorna en lo real.
* La Wervefen, Verneinung.
B.- EL DELIRIO
Fenomenología:
* ¿Qué es un delirio?
* El delirio y su relación con la alucinación (¿es un trabajo de explicación de la alucinación?)
Desde Freud.
* Síntoma. El carácter restitutivo del delirio.
* Lenguaje pulsional y mecánica del delirio.
Desde Lacan.
* Fenómeno elemental.
* El Otro está excluido del discurso delirante.
* La comunicación humana y el mensaje invertido.

III.- FILOSOFÍA: CERTIDUMBRE, EVIDENCIA Y VERDAD.
* Certeza delirante y certeza normal.
* Ciencia, fe y verdad.
* Las teorías científicas nunca pueden ser verdad.
* Juicios

IV.- SEMIOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA: ENUNCIADO Y ENUNCIACIÓN.
* Esquema de la comunicación humana: factores y funciones.
* Enunciado y enunciación.
* Deícticos.
* Persona gramatical.

V.- LA CONDICIÓN PSICÓTICA
* Diferencia entre condición y enfermedad.
* La exclusión del Otro en las psicosis: narcisismos.
* Inocencia, maldad y lo fálico.
* La sexualidad y el amor en las psicosis.

VI.- LA CURA EN LAS PSICOSIS
1.- La demanda psicótica (y la oferta de un ambiente).
2.- La comunidad terapéutica abierta (como espacio potencial).
3.- La experiencia terapéutica (como experiencia transicional).
4.- El vínculo terapéutico con psicóticos.
5.- Estar, hacer, ser: tres niveles de la cura.
6.- El discurso delirante y el discurso analítico.
7.- El fin de análisis con psicóticos.
8.- Psicoanálisis de las crisis psicóticas.

VII.- EL DISPOSITIVO CLÍNICO DEL «CENTRO LA PUERTA».
1.- La comunidad terapéutica.
2.- La institución.
3.- El equipo interdisciplinario.
4.- La demanda y el contrato terapéutico.
5.- La asamblea.
6.- La multifamiliar.
7.- Internaciones domiciliarias e institucionales.
8.- Red comunitaria.
9.- Sesiones individuales, familiares.
10.- Los Talleres Terapéuticos y el Hospital de Día.
11.- Arte-terapia.
12.- Trabajo corporal.
13.- Acompañamiento terapéutico.
14.- El Club de Salud.

VIII.- EXPERIENCIAS ANTIMANICOMIALES.
1.- Basaglia – Italia – Ley 180.
2.- Laing/Cooper – Inglaterra – Antipsiquiatría.
3.- Willy Apollon – Canadá – Centro 388.
4.- Oury – Francia – La Borde.
5.- Frente de artistas del Borda – Argentina
6.- Programa de externación asistida – PREA – H. Estevez – Lanús Bs As.
7.- La Colifata – El Borda – Buenos Aires
8.- Alfredo Moffatt – El Bancadero. Buenos Aires

SEMINARIOS
1.- Nociones de psicofarmacología. Alcances y límites

CONFERENCIAS
1.- ¿Qué es el significante lacaniano?
2.- El Otro está excluido del discurso delirante.
3.- La comunicación humana y el mensaje invertido.
4.- Lo forcluído en lo simbólico retorna en lo real. Lo real en Lacan.
5.- El Otro, el tú, el objeto. Hegel-Kierkegaard
6.- La cura y fin de análisis en las psicosis.

BIBLIOGRAFÍA GENERAL:
Sobre ésta bibliografía general se indicará la específica de cada punto.

A.- Psicoanálisis y Psiquiatría
1.- COLETTE SOLER. Estudios sobre las psicosis.
2.- FRANCOIS TERRIER. El cuento de la buena pipa.
3.- ÉLIDA FERNANDEZ. Las psicosis y sus exilios. Letra Viva.
4.- ÉLIDA FERNANDEZ. Diagnosticar las psicosis. Letra Viva.
4.- ÉLIDA FERNANDEZ. Algo es posible. Letra Viva.
5.- JUAN CRALOS STAGNARO (Comp.). Alucinar y delirar. Tomo I y Tomo II. Selección. Ed. Polemos.
6.- WILLY APOLLON, Y OTROS. Tratar las psicosis. Ed. Polemos.
7.- GUAÑABENS, PABLO, CÍinica de las psicosis. Seminario de psicoanálisis. Letra Vida
8.- G.G. DE CLÁRAMBAULT. Automatismo mental. Paranoia. Ed.Polemos.
9.- FRANCO BASAGLIA. La condena de ser loco y pobre. Ed.Topia.
10.- MARCELO PERCIA. Deliberar las psicosis. Ed.Lugar.
11.- GRIMSON.W, Sociedad de locos. Ed.Nueva Visión.
12.- GABRIEL LOMBARDI. La clínica del psicoanálisis 3. Las psicosis. Ed. Atuel.
13.- ERIC LAURENT. Estabilizaciones en las psicosis. Manantial.
14.- FREUD: Psiconeurosis de defensa / El caso Schreber / Introducción al narcisismo
/ Psicosis y Neurosis / La pérdida de la realidad en las psicosis y en las neurosis / Más allá del principio del placer / La negación / Inhibición, síntoma y angustia.
15.- LACAN: Seminario 3, Las psicosis. / Seminario 7, La ética del psicoanálisis.
16.- MERLEAU PONTY: La fenomenología de la percepción.
17.- GABRIEL LOMBARDI. Clínica y lógica de la autorreferencia. Letra Vida.
18.- LACAN, JACQUES. De la psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad, Siglo XXI.
19.- MILLER, JACQUES-ALAIN, La psicosis ordinaria, Paidós.
20.- MAZZUCA, ROBERTO. Valor clínico de los fenómenos perceptivos. Oficina de Publicaciones del CBC-UBA.
21.- MAZZUCA, ROBERTO Y COLS. Las psicosis (fenómeno y estructura). Bergagasse19 ediciones.
22.- DAMETTO, CARMEN, O psicótico e seu tratamento,
23.- SCHREBER, DANIEL PAUL, Memorias de un neurópata, Petrel.
24.- D.W.WINNICOTT, Realidad y Juego, Ed.Gedisa.
25.- EY, HENRY, Tratado de las alucinaciones, Tomo I y II, Ed. Polemos.

B.- Semiología y Lingüística
1.- JAKOBSON, ROMAN. Ensayos de lingüística general. Planeta-Agostini.
2.- JAKOBSON, ROMAN y JUAN MAGARIÑOS DE MORETIN. Semiología, afasia y discurso psicótico. Rodolfo Alonso Editor.
3.- FILINICH, MARÍA ISABEL, Enunciación, Eudeba.
4.- RÉCANTI, FRANCOIS, La transparencia y la enunciación. Hachette.
5.- ARISTÓTELES, Retórica,
6.- ARISTÓTELES, Ética a Nicómano I y II, Folio.
7.- AUSTIN, J.L., Como hacer cosas con palabras, Paidos.
8.- DUCROT, OSWALD, Y PARRET, HERMAN, Teorías lingüísticas y enunciación, Oficina de Publicaciones del CBC-UBA.
9.- DUCROT, OSWALD, El decir y lo dicho, Paidos.
10.- KERBARAT-ORECHIONI, CATHERINE, La enunciación, de la subjetividad en el lenguaje, Edicial.
11.- PARRET, HERMAN, Las pasiones, ensayo sobre la puesta en discurso de la subjetividad, Edicial.
12.- WHORF, BENJAMIN, Lenguaje, pensamiento y realidad, Barral.

C.- Arte y Filosofía.
ARTAUD: Van Gogh, el suicidado por la sociedad. / Cartas desde Rodez.
HEGEL: Fe y verdad / La fenomenología del espíritu
HUSSERL: Investigaciones Lógicas. / Meditaciones cartesianas.
KIERKEGAARD: Mi punto de vista (discurso directo e indirecto) / El concepto de la angustia (“stemning”, la disociación demoníaca) / Temor y Temblor (más allá de la ley). / Ejercitación del cristianismo (concepto de verdad).
NIETZSCHE: El ocaso de los ídolos, Más allá del bien y del mal.
TRAN DUC-TAHO: Fenomenología y materialismo dialéctico.
LIMA BARRETO, AFONSO, El Alienista, Cementerio de los vivos.
FIJMAN, JACOBO, Obra completa.
ZITO LEMA, VICENTE, Conversaciones con Enrique Pichón Riviere sobre el arte y la locura; El pensamiento de Jacobo Fijman o el viaje hacia la otra realidad,
JÜNGER, ERNEST, Sobre el dolor, Ed.Tusquets.
JUAN PABLO II, Carta apostólica, Doloris Salvifici.
El libro de Job, El Antiguo Testamento.

PELÍCULAS:
1.- M. SCORCESE, El Rey de la Comedia.
2.- M. SCORCESE, Taxi Driver.

LABORATORIO 2011
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
KIERKEGAARD – FREUD – NIETZSCHE – HEGEL – KUSCH
MAYO – JUNIO – JULIO – AGOSTO

NIETZSCHE – SAN PABLO
EL ANTICRISTO Y LA LEY
Una interpretación filosófica-psicoanalítica
de la CARTA A LOS ROMANOS de San Pablo
bajo el espíritu de EL ANTICRISTO de Nietzsche

La ley disciplina pero no cura
Ante los impulsos antisociales, nuestra cultura pone a la ley como la instancia suprema de regulación. Supone, también, que es posible alcanzar una sociedad más justa cambiando las leyes injustas. Pero estos cambios, sin desmerecerlos, se circunscriben a una revolución puramente “exterior”, y la justicia de allí resultante también queda reducida a un equilibrio distributivo y retributivo “exterior” o, peor aún, a una mera respuesta punitiva.
Freud advirtió: «La sociedad civilizada que exige el bien obrar sin preocuparse del fundamento instintivo del mismo, ha ganado para la obediencia o la civilización a un gran número de hombres que no siguen en ello a su naturaleza. El sujeto así forzado a reaccionar permanentemente en sentido de preceptos que no son manifestación de sus tendencias instintivas puede ser calificado, objetivamente, de hipócrita, y es innegable que nuestra civilización favorece con extraordinaria amplitud este género de hipocresía. Podemos arriesgar la afirmación de que se basa en ella y tendría que someterse a hondas transformaciones si los hombres resolvieran vivir con arreglo a la verdad psicológica. Hay, pues, muchos más hipócritas de la cultura que hombres verdaderamente civilizados.»
La sociedad sólo exige no trasgredir la ley; le tiene sin cuidado si la respetamos por convicción o la acatamos por simple temor a las consecuencias. El mantenimiento del orden social por vía represiva condujo a lo que llamamos “malestar en la cultura”: se siente que, en gran medida, vivimos una vida falsa. Pareciera que la solución ideal, entonces, radicaría en que nuestra obediencia fuera el resultado natural de una auténtica aceptación de la ley hasta llegar a encarnarla como algo propio. Se trataría, esta vez, de una auténtica revolución “interior”. Pero esto, bien visto, no va más allá de la coronación de los ideales burgueses-kantianos. ¿A esto se reduce la “honda transformación” social que señaló Freud?
En su Carta a los Romanos, escrita hace 2000 años, san Pablo presenta otro camino que, curiosamente, ha sido desconocido por la intelectualidad progresista. Una cosa es conocer la ley, otra es cumplirla. Según él, la ley es impotente para resolver el malestar en la cultura porque, aunque indique con claridad lo permitido y lo prohibido, sólo mantiene a raya desde fuera y no provee los medios internos ni externos para cumplirla, alimentando aún más nuestra culpabilidad. La ley disciplina, pero no cura ni sana; exige, pero no nos hace mejores.
Hoy, ni la religión, ni la política, ni el psicoanálisis, ni la filosofía, hacen mucho para ayudar al espíritu que se encuentra perdido en este laberinto. De poco y nada sirven la predicación religiosa y la práctica del culto, en cualquiera de sus variantes. Menos aún las sesudas teorizaciones psicoanalíticas, políticas o filosóficas alejadas de la vida. La práctica política, aunque necesaria, se reduce a la pura exterioridad; y la práctica psicoanalítica a la pura interioridad, insistiendo en la sublimación individual.
El laboratorio no pretende ser una praxis superadora del estos problemas; tan sólo intenta una interpretación filosófica-psicoanalítica desde un punto de vista no religioso en sentido corriente pero tampoco cientificista ni teórico sino existencial, inserto en una praxis de liberación personal y social. Nuestra interpretación busca apropiarse de la carta de san Pablo, separando, como se separa la paja del trigo, sus luminosas revelaciones de la ideología culpabilizante y moralizadora que vehiculiza, tal como lo denunció Nietzsche en su Anticristo.
No es posible pensar esta nefasta ideología encarnada de la culpa, el castigo y la recompensa sin comenzar a expulsarla, con gran esfuerzo, de nuestra propia vida, pues ella también habita en nosotros y, querámoslo o no, nos domina. Al mismo tiempo, como experimentamos que el espíritu liberador que también nos habita es siempre uno y el mismo, es que entrecruzaremos pensadores decisivos de la filosofía, la política, la religión y el psicoanálisis, como Kierkegaard, Freud, Hegel, Nietzsche, Kusch y otros.

BIBLIOGRAFÍA:
• Carta a los romanos, san Pablo.
• El Anticristo, Federico Nietzsche.
• El malestar en la cultura, Sigmund Freud.
• www.fenogliohector.blogspot.com
Además:
• Søren Kierkegaard. Las obras del amor, Tomo I, y Temor y Temblor.
• Federico Nietszche, La genealogía de la moral.
• Emanuel Swedenborg, El cielo y el infierno.
• Giorgio Agamben, El tiempo que resta.
• Alan Badiou, San Pablo y la fundación del universalismo.
• Hegel, Enciclopedia de las ciencias filosóficas.
• Rodolfo Kusch, El pensamiento indígena y popular en América.

LABORATORIO 2011
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
KIERKEGAARD – FREUD – NIETZSCHE – HEGEL – KUSCH
SEPTIEMBRE – OCTUBRE – NOVIEMBRE – DICIEMBRE

INOCENCIA Y MALDAD
Sexualidad y Muerte
Una interpretación filosófica-psicoanalítica
del pecado original según el mito del GÉNESIS

El pecado original cometido por Adán y Eva consistió, según lo interpreta la iglesia, en una gravísima transgresión moral que fue castigada con la expulsión del paraíso. Y esta mancha, según dicen, contaminó a las siguientes generaciones. Ahora todos nacemos en pecado.
Podemos tomar este mito como un cuentito sin consecuencias, pero lo que no podemos hacer es dejar de vivir la sexualidad como algo pecaminoso que debemos ocultar y alejar de los niños, por ejemplo. La idea de pecaminosidad está más viva que nunca, y sigue provocando los efectos mortificantes que todos conocemos. La iglesia y la moral, en conjunción con la familia, las leyes y todas las demás sacrosantas instituciones, son los agentes encargados de garantizar el estricto funcionamiento de una extensa y poderosa maquinaria culpabilizante y moralizadora que oprime la vida. Y esta maquinaria, como sabemos, no sólo nos esclaviza desde afuera sino también, y muy especialmente, desde dentro de nosotros mismos.
Pero hay otra interpretación diferente a la de la iglesia. Esta otra interpretación afirma que el pecado consiste en haber caído en este estado existencial penoso, enfermizo y en perpetuo conflicto consigo mismo, generado por el imperio de ley y la escisión del espíritu. Esa caída no es ajena a nuestras acciones. Cuando vivimos empeñados, conciente y deliberadamente, en alcanzar un objetivo supuestamente benéfico, tanto sea el bien, la felicidad o la revolución, objetivo siempre futuro y exterior a nosotros mismos, caemos en una escisión mortífera entre el presente y el futuro, entre medios y fines, entre lo que es y lo que queremos que sea, entre lo que somos y lo que pretendemos ser, caemos en una escisión de la que no hay escapatoria y de la que no podemos esperar más que nuestra ruina.
¿Por qué la sexualidad es vivida como algo malicioso y hasta peligroso y malsano? ¿Qué maleficio hace que casi nunca nos sintamos conformes y en paz con nosotros mismos y casi siempre como peces prisioneros en un acuario mirando con congoja la vida plena al otro lado de los verdinosos vidrios? ¿Hubo un tiempo en que éramos plenos?
Thomas Merton en El camino de Chuang Tzu dice: «En la era en que la vida sobre la Tierra era plena, nadie prestaba atención a los hombres valiosos, ni señalaba al hombre de habilidad. Los gobernantes eran simplemente las ramas más altas del árbol, y el pueblo era como los ciervos en los bosques. Eran honestos y justos, sin darse cuenta de que estaban “cumpliendo con su deber”. Se amaban los unos a los otros, y no sabían que esto significaba “amar al prójimo”. No engañaban a nadie y aun así no sabían que eran hombres de “fiar”. Eran íntegros y no sabían que aquello era “buena fe”. Vivían juntos libremente, dando y tomando, y no sabían que eran “generosos”. Por esta razón, sus hechos no han sido narrados. No hicieron historia».
Este talante espiritual de la inocencia original, donde no había escisión, no está irrevocablemente perdido ni es algo que no pueda ser recuperado. A contrapelo del camino religioso de la redención, y de la supuesta imposibilidad estructural que algunos iluminados del psicoanálisis aseguran, ese clima primordial aún está en nosotros y es nuestro, aunque no lo sepamos. Ese camino sigue abierto y viene siendo señalado desde la antigüedad, desde el Tao hasta el psicoanálisis, pasando por la filosofía y el cristianismo primitivo.
El laboratorio no pretende ser una praxis superadora de estos problema, tan sólo intenta una interpretación filosófica-psicoanalítica desde un punto de vista no religioso en sentido corriente, pero tampoco cientificista ni teórico, sino existencial, como un aporte más a nuestra praxis de liberación personal y social. Nuestra interpretación busca apropiarse del sentido profundo del mito de la caída, separando, como se separa la paja del trigo, su luminoso secreto de la ideología culpabilizante y moralizadora con la que iglesia infectó al mundo.
No es posible pensar esta nefasta ideología encarnada de la culpa, el castigo y la recompensa sin comenzar a expulsarla, con gran esfuerzo, de nuestra propia vida, pues ella también habita en nosotros y, querámoslo o no, nos domina. Al mismo tiempo, como experimentamos que el espíritu liberador que también nos habita es siempre uno y el mismo, es que entrecruzaremos pensadores decisivos de la filosofía, la política, la religión y el psicoanálisis, como Kierkegaard, Freud, Hegel, Nietzsche, Kusch y otros.

BIBLIOGRAFÍA:
• El libro del Génesis.
• Søren Kierkegaard. El concepto de la angustia.
• Sigmund Freud, Totem y Tabú y Lecciones introductorias al psicoanálisis, Lección XX: La vida sexual humana.
• www.fenogliohector.blogspot.com
Además:
• Søren Kierkegaard. Las obras del amor, Tomo I, y Temor y Temblor.
• John Milton, El Paraíso perdido.
• Emanuel Swedenborg, El cielo y el infierno.
• Antonin Artaud, Cartas desde Rodez.
• Federico Nietzsche, El Anticristo y La genealogía de la moral.
• Thomas Merton, El camino de Chuang Tzu.
• Hegel, Enciclopedia de las ciencias filosóficas.
• Rodolfo Kusch, El pensamiento indígena y popular en América.

LABORATORIO 2012
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
FEBRERO Y MARZO

EMANUEL SWEDENBORG
El Cielo y el Infierno
Una lectura de la doctrina mística natural de Swedenborg
a partir de su libro El Cielo y el Infierno y breves referencias a J.L.Borges, G.Deleuze, W.Blake, J.Milton y S.Kierkegaard

Emanuel Swedenborg nació en Estocolmo, a principios de 1688. Su padre fue un eminente obispo luterano que llegó a ser parte de la nobleza.
Hombre impar y silencioso, se destacó en diferentes campos de ciencia natural. Aunque no se hubiera consagrado a la mística, su nombre sería ilustre en la ciencia.
De joven estudió filosofía y ejercitó las artes manuales. Fue óptico y fabricante de instrumentos científicos. Sus estudios e investigaciones posteriores lo llevaron a destacarse en cosmología, matemática, anatomía, fisiología, política, economía, metalurgia, mineralogía, geología, ingeniería militar y de minas, química y en la nueva astronomía de Newton, con el cual hubiera querido conversar y no conoció. A los 28 años el Rey de Suecia lo nombró Asesor Extraordinario y durante más de 30 años sirvió como funcionario del reino.
Pero el hecho cardinal de su vida ocurrió en Londres, en una noche de abril de 1745. Tenía 57 años. Un desconocido que silenciosamente le había seguido por las calles, apareció de pronto en su cuarto y le dijo que era el Señor. Directamente le encomendó la misión de revelar a los hombres, ahora sumidos en el error y el pecado, la verdadera fe de Jesús. Le anunció que su espíritu recorrería cielos e infiernos y que podía conversar con los muertos, con los demonios y con los ángeles.
A partir de allí su vida dio un vuelco. Abandonó la ciencia y durante casi treinta años llevó una vida visionaria que fue registrando en densos tratados de prosa clara e inequívoca. A diferencia de otros místicos, prescindió de la metáfora, de la exaltación y de la fogosa hipérbole. Tampoco creyó en los argumentos sino en que basta enunciar una verdad de manera clara y sencilla para que cualquier hombre de buena fe pueda reconocerla. En sus tratados místicos no se descubrirá un solo silogismo; no hay más que tersas y tranquilas afirmaciones.
El Cielo y el Infierno, publicado en Amsterdam en 1758, es uno de sus tratados más conocidos. En él nos informa sobre sus expediciones al cielo y al infierno, de las conversaciones que allí mantuvo con los ángeles y de los diferentes tipos de cielo que le fueron revelados.
Muchos de sus contemporáneos lo tomaron por loco. Muchos psicoanalistas de nuestro tiempo también, equiparando sus comunicaciones a las del famoso caso Schreber. Pero es sabido que las revelaciones desconcertantes corren ese riesgo. “La hipótesis de la locura, dice J.L.Borges, quien lo tuvo en alta estima, no es menos vana. Si hubiera enloquecido, no deberíamos a su pluma tenaz la ulterior redacción de miles de metódicas páginas, que representan una labor de casi treinta años y que nada tienen que ver con el frenesí”.
Para Swedenborg, el cielo y el infierno no son un establecimiento penal y un spa misericordioso, ni una recompensa ni un castigo, son estados que con libertad busca el hombre y que de alguna manera los crea con su vida. Son condiciones de las almas. A nadie le está vedado el paraíso, a nadie le está impuesto el infierno. Las puertas, por decirlo así, están abiertas. Cada día, cada instante de cada día, el hombre labra su perdición o su salvación. Seremos lo que somos.
En la órbita espiritual no hay hipócritas; cada cual es lo que es. Si alguien tiene temperamento angelical, entonces está en el cielo, y si no lo tiene, simplemente no lo está y está donde le quepa estar.
En el cielo de Swedenborg hay otra innovación importante. Siempre se ha pensado que la salvación es de carácter ético, que si un hombre es justo se salva. “El reino de los cielos es de los pobres de espíritu”, etcétera. Pero Swedenborg exige algo más: ser inteligente. El tonto no entrará en la gloria, por más santo que sea. William Blake, a su vez, agregará que tampoco con eso alcanza, y pide un tercer requisito: ser artista. Jesús lo fue, ya que enseñaba por medio de parábolas y no por razonamientos abstractos.
Aquella fría noche de abril en Londres Swedenborg entró en éxtasis místico; pero no en una de esas experiencias de éxtasis místico secretamente inefable y de abismos insondables de las que nada se puede comunicar. La experiencia mística y extática de Swedenborg está registrada y comunicada en su tratado Del Cielo y el Infierno, y a él nos acotaremos.
Ni la doctrina ni la experiencia de Swedenborg pueden reducirse a lo que hoy se entiende por religión; tampoco a lo que entendemos por filosofía o por psicoanálisis y menos aún por política. Tampoco el cielo de Swedenborg puede reducirse a lo que hoy se nombra como experiencia subjetiva; ese cielo es esencialmente una experiencia existencial, pero también política y a la vez espiritual y a la vez pasional. Aunque poco usual, no es sin embargo una experiencia extraordinaria, al contrario, es plenamente alcanzable en nuestra vida y sin cual, lo presentimos, la vida pierde sentido. El objetivo del laboratorio es acercar a quien quiera esta experiencia y doctrina.

LABORATORIO 2012
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
ABRIL – MAYO – JUNIO – JULIO

LO DEMONÍACO
SEGÚN EMANUEL SWEDENBORG
Una lectura e interpretación de su libro El Cielo y el Infierno
con referencias a Kierkegaard y Spinoza

En nuestros días sigue prevaleciendo la idea de que el mal es lo contradictorio a la ley, y que el fin de la ley radica en contener el mal. Esta posición, en apariencia mundana y laica, en realidad es religiosa, en el peor sentido. Sustituye el antiguo dogma en el que Dios se enfada a causa del mal y castiga al hombre infligiéndole penas. La pena, mezcla extraña de castigo y estímulo para la enmienda, continúa así su dominio sobre la vida. No es necesario ser un genio para darse cuenta que por esta vía no hay salida posible para vivir una vida que merezca ser vivida.
Swedenborg batalló tenazmente contra esta idea. Su postura es muy sencilla: Dios, o como se quiera llamar a ese lugar que hoy ocupa la ley, no culpa ni castiga a nadie. Por el contrario, convoca a vivir una vida sin culpa y sin pena. Es el propio hombre quien se culpa y castiga a sí mismo y a los demás. Y en esto, dice Swedenborg, consiste lo demoníaco.
Llegado a este punto, surge automáticamente el cuestionamiento religioso: ¿qué hacemos entonces ante el mal que aparece en uno y en otros? No es tan fácil, como se ve, y por más que nos definamos ateos, escapar del dogma encarnado en nuestra vida.
¿Qué es el mal? ¿Hay un mal anterior a la ley, o es la ley quien lo establece como tal? ¿Es posible un estado más allá del bien y del mal?
***
Emanuel Swedenborg nació en Estocolmo, a principios de 1688. Su padre fue un eminente obispo luterano que llegó a ser parte de la nobleza.
Hombre impar y silencioso, se destacó en diferentes campos de ciencia natural. Aunque no se hubiera consagrado a la mística, su nombre sería ilustre en la ciencia.
De joven estudió filosofía y ejercitó las artes manuales. Fue óptico y fabricante de instrumentos científicos. Sus estudios e investigaciones posteriores lo llevaron a destacarse en cosmología, matemática, anatomía, fisiología, política, economía, metalurgia, mineralogía, geología, ingeniería militar y de minas, química y en la nueva astronomía de Newton, con el cual hubiera querido conversar y no conoció. A los 28 años el Rey de Suecia lo nombró Asesor Extraordinario y durante más de 30 años sirvió como funcionario del reino.
Pero el hecho cardinal de su vida ocurrió en Londres, en una noche de abril de 1745. Tenía 57 años. Un desconocido, que silenciosamente le había seguido por las calles, apareció de pronto en su cuarto y le dijo que era el Señor. Directamente le encomendó la misión de revelar a los hombres, ahora sumidos en el error y el pecado, la verdadera fe de Jesús.
A partir de allí su vida dio un vuelco. Abandonó la ciencia y durante casi treinta años llevó una vida visionaria que fue registrando en densos tratados de prosa clara e inequívoca. A diferencia de otros místicos, prescindió de la metáfora, de la exaltación y de la fogosa hipérbole. Tampoco creyó en los argumentos sino en que basta enunciar una verdad de manera clara y sencilla para que cualquier hombre de buena fe pueda reconocerla. En sus tratados místicos no se descubrirá un solo silogismo; no hay más que tersas y tranquilas afirmaciones.
El Cielo y el Infierno, publicado en Amsterdam en 1758, es uno de sus tratados más conocidos. En él nos informa sobre sus expediciones al cielo y al infierno, de las conversaciones que allí mantuvo con ángeles y demonios.
Muchos de sus contemporáneos lo tomaron por loco. Muchos psicoanalistas de nuestro tiempo también, equiparando sus comunicaciones a las del famoso caso Schreber. Pero es sabido que las revelaciones desconcertantes corren ese riesgo. [WINDOWS-1252?]“La hipótesis de la locura, dice J.L.Borges, quien lo tuvo en alta estima, no es menos vana. Si hubiera enloquecido, no deberíamos a su pluma tenaz la ulterior redacción de miles de metódicas páginas, que representan una labor de casi treinta años y que nada tienen que ver con el frenesí”.
Para Swedenborg, el cielo y el infierno no son un establecimiento penal en llamas ni un spa misericordioso. Ni recompensa ni castigo; son estados que con libertad busca el hombre y que de alguna manera los crea con su vida. Son estados del alma. A nadie le está vedado el paraíso, a nadie le está impuesto el infierno. Las puertas, por decirlo así, están abiertas. Cada día, cada instante de cada día, el hombre labra su perdición o su salvación. Seremos lo que somos. En la órbita espiritual no hay hipócritas; cada cual es lo que es.
Ni la experiencia ni los escritos de Swedenborg pueden reducirse a lo que hoy se entiende por religión; tampoco a lo que entendemos por filosofía o por psicoanálisis y menos aún por política. Tampoco el cielo o el infierno de Swedenborg pueden reducirse a lo que hoy se nombra como experiencia subjetiva. Son, esencialmente, experiencias existenciales, pero también políticas y a la vez espirituales y a la vez pasionales. No son experiencias extraordinarias, al contrario, son las más cotidianas de la vida sin las cuales, lo presentimos, todo perdería sentido.
El objetivo del laboratorio es repensar estas experiencias a la luz de una interpretación de este escrito inclasificable (¿relato, doctrina, parábola?) de Swedenborg.

LABORATORIO 2012
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
AGOSTO – SEPTIEMBRE – OCTUBRE – NOVIEMBRE

«La Nube del No-Saber»
Una exploración de la experiencia mística por medio de la lectura de «La Nube del No-Saber», uno de los textos más representativos de la tradición mística occidental.

Quien es incapaz de cambiar su pensamiento,
jamás podrá cambiar la realidad
Quien es incapaz de cambiar su pensamiento, jamás podrá cambiar la realidad. No estamos hablando de cambiar una idea por otra sino de cambiar el pensamiento mismo. La mística no consiste en una interpretación intelectual diferente del mundo o de dios; es un camino práctico de salida de un mundo y un pensamiento limitado. El rechazo a la conceptualización del autor de La Nube del No-Saber (Anónimo inglés del siglo XIV) es tan radical como la del cualquier budista zen: «Rechaza todo pensamiento —dice—, sea bueno o malo».
Para nuestra mentalidad, tal camino más que extraño es absurdo. Adiestrados a representarnos la realidad y la vida como pura exterioridad física, toda interioridad no puede ser más que reflejo o representación de ese mundo exterior y objetivo, lo único verdadero y real.
El camino místico, en cambio, es una experiencia interior destinada a transformar la realidad interior misma. A pesar de haber estado siempre ligado en occidente a la religión cristiana, no es en sí una experiencia teísta ligado a un dios trascendente; y a pesar también de que ha sido en gran medida desconocido, perseguido y prácticamente eliminado por la Iglesia institucionalizada, aún mantiene la fuerza y la claridad para guiarnos en la superación de la escisión y dualismo en que está atrapada la vida actual.

El laboratorio está dirigido a todos los interesados en el tema, que implica tanto al lego como a diferentes especialistas: políticos, abogados, sociólogos, psicólogos, antropólogos, cientistas políticos, religiosos, etc. No se requiere formación previa, y se trabajará con el objetivo de alcanzar mayor poder y lucidez para pensar nuestras vidas y nuestras practicas sociales.
A diferencia de un curso, que apunta a la trasmisión de un conocimiento ya establecido, y de un taller, que busca el atravesamiento de una experiencia, un laboratorio tiene por objetivo desarrollar un espacio de experimentación y elaboración. Para ello, nuestro laboratorio utiliza diversas modalidades de trabajo grupal e individual. Hay un coordinador general y nos visitarán destacados especialistas en el tema.

LABORATORIO 2013
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
MARZO – ABRIL – MAYO – JULIO – AGOSTO

DESMONTAJE
DE LAS PASIONES TRISTES
Lectura y comentario de algunas proposiciones de Partes III, IV y V del libro ÉTICA de Spinoza, con ejercicios de registro y autopercepción.

La disociación entre pensar y sentir es constitutiva de nuestra cultura. Parecen dos mundos diferentes y hasta opuestos. El pensar es de naturaleza mental, mientras que el sentir es de naturaleza corporal. El pensar es una actividad racional, el sentir, en cambio, es irracional.
Sin embargo, todos percibimos que las pasiones, como los celos o el amor, no son meras sensaciones corporales automáticas como el frío o el calor; para bien o para mal, son reacciones altamente elaboradas y constituyen el punto de anudamiento entre el cuerpo y el alma.
Cada pasión tiene una arquitectura tan precisa que podemos expresarla con un pensamiento exacto, a tal punto que cabe afirmar, indistintamente, que cada pasión es un sentimiento pensado por el cuerpo o un pensamiento sentido en el cuerpo.
Las pasiones son realidades que expresan, de manera directa y sin filtro, nuestro ser. Las ideas, en cambio, pueden ser engañosas cuando tratan de disimular o reprimir algo que no queremos asumir ni mostrar. Sin embargo, que las pasiones sean reales no implica que sean verdaderas. Cuando alguien es demasiado susceptible y reacciona de manera desmesurada, decimos que está equivocado. Sabemos que lo que siente es real, es decir, que lo siente y mucho, pero también sabemos que su reacción es engañosa, mentirosa y falsa. Uno, entonces, no yerra sólo en los pensamientos sino también en las pasiones.
En este Laboratorio abordaremos el desmontaje de las principales pasiones tristes. Lo haremos utilizando tres recursos principales. Por un lado, retomando los aportes conceptuales de importantes pensadores como Spinoza, Swedenborg, Kierkegaard, Nietzsche, Lacan y otros. Por otro lado, interpretando antiguos mitos de las pasiones, como el relato bíblico de Caín y Abel, junto a sus recreaciones literarias como las de Miguel de Unamuno, Lord Byron y otros. Por último, se apuntará a la investigación y elaboración de las pasiones tristes a través de ejercicios de autopercepción.

BIBLIOGRAFÍA.
ETICA de Spinoza

LABORATORIO 2014
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
SEPTIEMBRE – OCTUBRE – NOVIEMBRE – DICIEMBRE

«LAS PASIONES TRISTES
EN EL MITO DE CAÍN Y ABEL»
DESMONTAJE DE LAS PASIONES TRISTES

La disociación entre pensar y sentir es constitutiva de nuestra cultura. Parecen dos mundos diferentes y hasta opuestos. El pensar es de naturaleza mental, mientras que el sentir es de naturaleza corporal. El pensar es una actividad racional, el sentir, en cambio, es irracional.
Sin embargo, todos percibimos que las pasiones, como los celos o el amor, no son meras sensaciones corporales automáticas como el frío o el calor; para bien o para mal, son reacciones altamente elaboradas y constituyen el punto de anudamiento entre el cuerpo y el alma.
Cada pasión tiene una arquitectura tan precisa que podemos expresarla con un pensamiento exacto, a tal punto que cabe afirmar, indistintamente, que cada pasión es un sentimiento pensado por el cuerpo o un pensamiento sentido en el cuerpo.
Las pasiones son realidades que expresan, de manera directa y sin filtro, nuestro ser. Las ideas, en cambio, pueden ser engañosas cuando tratan de disimular o reprimir algo que no queremos asumir ni mostrar. Sin embargo, que las pasiones sean reales no implica que sean verdaderas. Cuando alguien es demasiado susceptible y reacciona de manera desmesurada, decimos que está equivocado. Sabemos que lo que siente es real, es decir, que lo siente y mucho, pero también sabemos que su reacción es engañosa, mentirosa y falsa. Uno, entonces, no yerra sólo en los pensamientos sino también en las pasiones.
En este módulo de dos meses abordaremos el desmontaje de las principales pasiones tristes desde dos aspectos: por un lado, retomando los aportes conceptuales de importantes pensadores como Spinoza, Swedenborg, Kierkegaard, Nietzsche, Lacan y otros; por otro, interpretando antiguos mitos de las pasiones, como el relato bíblico de Caín y Abel, junto a sus recreaciones literarias, en especial de Miguel de Unamuno y junto a ejercicios de escritura.

BIBLIOGRAFÍA.
ETICA de Spinoza.
ABEL SÁNCHEZ de Miguel de Unamuno
CAIN de Lord Byron

LABORATORIO 2014
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
FEBRERO Y MARZO

LA LIBERTAD EN SPINOZA

Para el sentido común, Libertad y Libre Albedrío son equivalentes. Así, el infante cree apetecer libremente la leche, el niño enojado la venganza y el tímido la fuga; el adicto cree decidir libremente el consumo y el chismoso hablar por libre decreto de su alma cuando, en realidad, ninguno de ellos pueden contener el impulso.
La experiencia nos enseña que nos creemos libres porque somos conscientes de nuestras acciones y de nuestra voluntad, pero ignoramos las causas que las determinan.
Pocos pensadores como Spinoza han batallado más clara y firmemente para desprendernos de la ilusión de una libertad engañosa y dejar de soñar con los ojos abiertos. Este breve seminario de verano del Laboratorio de Pensamiento de La Puerta tiene el mismo objetivo.

BIBLIOGRAFÍA.
ETICA de Spinoza.

LABORATORIO 2014
PSICOANÁLISIS – FILOSOFÍA – POLÍTICA – RELIGIÓN
DE ABRIL A DICIEMBRE

«LA BHAGAVAD GITÁ»
«El yoga del renunciamiento a los frutos de los actos»
Lectura y comentarios

La cultura occidental capitalista supone que el destino del hombre, el punto en el cual éste asume su plena libertad y realización, estriba en el dominio de la naturaleza. El progreso material y social, continuo e indefinido, es su disposición fundamental.
Más que a liberación, este camino nos ha llevado a la más profunda enajenación, no solo de la vida humana sino también de la Tierra. La urgencia, entonces, no consiste únicamente en resolver los acuciantes problemas materiales de las mayorías sino hacerlo dentro de una forma de vida diferente a la tecno-científica.
La cultura occidental está volcada enteramente a la acción exterior y ubica tanto los problemas como la solución en la pura exterioridad. Por otro lado, desde occidente creemos que la cultura oriental se orientó enteramente hacia la interioridad, buscando la liberación y realización humana en una acción puramente interior, de espaldas al mundo exterior.
Esto no es así. La Bhagavad Gitá, reconocido texto sagrado de la India del siglo II a.C, nos marca con una precisión luminosa la manera de superar en la práctica la oposición alienante entre acción exterior y acto interior. No propone la «no acción», como comúnmente se cree que postulan las filosofías prácticas orientales, sino «el renunciamiento a los frutos de los actos», lo que es totalmente diferente. Tal fue la manera en que Mahatma Gandhi la entendió y llevó adelante.
El Laboratorio de La Puerta dedicará el año 2014 al estudio de este maravilloso texto que es la Bhagavad Gitá, centrándose en el karma-yoga («yoga del renunciamiento a los frutos de los actos»), sin descuidar el abordaje del buddhi-yoga, el sámkhya-yoga y el bhakti-yoga, propios también de la Bhagavad Gitá.
No somos hinduistas y menos aún especialistas en la Bhagavad Gitá. Tampoco la postulamos como opción única o verdadera. Lo que nos anima a su estudio es el reconocimiento de que constituye una de las tradiciones más valiosas del patrimonio humano y, en especial, un aporte insoslayable a nuestra extrema necesidad de elaborar un camino vivo de liberación, tanto individual como social.

BIBLIOGRAFÍA:
BHAGAVAD GITÁ