SOBRE LA ESTIGMATIZACION Y DISCRIMINACION DE LOS LOCOS

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Algunas reflexiones críticas del Centro de Salud, Arte y Pensamiento LA PUERTA sobre el spot institucional de Proyecto Suma titulado «Seamos más perros»

(Para ver el spot al cual hacemos referencia, ver: https://youtu.be/uOE0KaJMQ0E)

Queremos compartir algunas reflexiones críticas del Centro de Salud, Arte y Pensamiento LA PUERTA sobre el punto de vista del spot “Seamos más perros” difundido por Proyecto Suma por la lucha contra la discriminación de los locos. El disenso se circunscribe al punto de vista del spot y de ninguna manera debe extenderse al conjunto de las ideas y prácticas de la institución que lo difunde ni, menos aún, a las personas que la integran. Consideramos que quienes aprueban el punto de vista del spot lo hacen con la mejor intención de acercar las personas cuerdas a los locos.

● No utilizamos la expresión “lucha contra la” estigmatización y discriminación porque puede dar la idea de que nos consideramos a salvo y ajenos a ellas. Utilizamos “desmontaje”, pues consideramos que tales prácticas nos atraviesan a todos y que la primera tarea es analizarla y erradicarla en nosotros mismos; y, en segundo lugar, porque consideramos que nadie estigmatiza o discrimina de manera deliberada y conciente, sino porque se encuentra atrapado por fuerzas y lógicas culturales dominantes que obnubilan y se imponen como algo inocente, evidente y natural.

● Utilizamos la palabra “loco” para remarcar y rescatar una condición o una identidad existencial diferente y/o disidente, a la que se le niega existencia positiva y se la reduce a mero “padecimiento mental”, al considerarla como puro déficit –cuando no pura y simple “enfermedad”.
El spot no utiliza “enfermedad” sino “trastornos mentales”. Sin embargo inmediatamente los rotula como “esquizofrenia”, “bipolaridad”, etc. De esta manera, sigue considerando a los locos como enfermos y a sus padecimientos como una enfermedad, por ende, como un asunto médico a remediar por la ciencia médica, reafirmando así el nefasto Modelo Médico Hegemónico. Por nuestra parte, consideramos a la locura como una experiencia humana legítima, la que, a pesar de todos los sufrimientos que pueda acarrear, abre también una potencia de verdad y libertad que el Modelo Médico Hegemónico desconoce y sofoca.
Considerar a los locos como enfermos es estigmatizarlos.

● El spot expresa, de manera explícita, que el “trastorno mental” o la locura es de “ellos”, de los locos, y no “nuestro”, de los profesionales, de los “sanos”. Esto, en sentido lato, es discriminación. Hasta el cansancio hemos escuchado la expresión de que el manicomio no se reduce a las paredes del neuropsiquiátrico; también hasta el cansancio corroboramos que, la mayoría de las veces, dicha expresión no pasa de ser una expresión políticamente correcta que queda bien pronunciar.
Aunque cerremos todos los manicomios, no por ello acabaríamos con la manicomialización. Tal vez, incluso, la reforzaríamos.

● El spot, por debajo de la ternura manifiesta de las imágenes simultáneas a la frase “Seamos más perros”, inyecta un mensaje encubierto de culpa a los “sanos” que rechazan a quienes padecen “trastornos mentales” —¡si hasta los perros los aceptan y quieren¡—; a la vez, los convoca a remediar esa culpa secretamente despertada estimulando lástima para con los “enfermos mentales”, y quedar así con la conciencia tranquila. De esta manera, obtura en los “sanos” toda interpelación posible acerca del propio malestar en la cultura –es decir, de nuestra propia locura–, al empujarlos a sostener un lazo paternalista con los “pobres locos”, lazo que subestima a los “sanos” e inferioriza a los locos.

● El spot pregona la “inclusión” social de los compañeros locos porque es esencial para su recuperación. Por nuestra parte, consideramos que la verdadera inclusión social de los locos no consiste en que se los incluya “a pesar de su enfermedad”, sino que se escuche y respete su punto de vista, el que, aunque sea discordante y tal vez equivocado, es el propio. La actitud que considera inválidos y no dignos de ser tomados en consideración –es decir, “enfermos”– a ciertos pensamientos y comportamientos, por el solo hecho de ser locos o delirantes, no solo es estigmatizadora, sino que revela el rechazo pánico a toda experiencia que no sea la propia o “normal” para nuestra sociedad.
Por ello hacemos propio el Derecho al Delirio que levantan muchos compañeros locos.

● El spot muestra lastimeras imágenes de personas solas, abúlicas, como si fueran discapaces o directamente incapaces. ¿Cómo no darles una mano, si hasta los perros lo hacen? Narrativamente, esto es un doble golpe bajo. Primero falsea la realidad, caricaturizándolos como víctimas inertes de una enfermedad cuando, en realidad, los locos, por lo general, sostienen una obstinada defensa de su punto de vista –loco, por supuesto– que los cuerdos tratan de doblegar a toda costa, lo que la mayoría de las veces logran utilizando la enorme desproporción de poder a su favor. Después, ubicados ya como pobres discapaces, se les otorga el carácter de ser víctimas del abandono social, lo que constituye una verdadera manipulación del espectador, al ponerlo en el lugar del victimario.
Lejos de cuestionar los prejuicios instalados, esta narrativa los reafirma, con una estructura maniquea propia de los spot publicitarios comerciales.

● No se trata de conmover o condenar una supuesta mala voluntad de los “sanos” que estigmatiza y discrimina a los locos, sino de interrogar de dónde proviene. Con los locos opera la misma lógica social machista capitalista moralista hegemónica que discrimina a los pobres, a los negros, a las mujeres, etc., en la que todas y todos estamos inmersos. Vivimos cooptados por una verdadera militancia micropolítica cotidiana en la que nos oprimimos y maltratamos mutuamente, a la que con la boca decimos combatir pero en los hechos reproducimos “sin darnos cuenta”.
Culparnos mutuamente, entonces, sería suicida. Por ello, los abajo firmantes somos los primeros en reconocer que estamos en el mismo fango.

Estas son algunas de las principales razones por lo que consideramos que el spot “Seamos más perros” no suma sino que resta en la lucha contra la estigmatización del loco. La buena voluntad es imprescindible, pero más imprescindible aún es el pensamiento y el debate comunitario de estos asuntos.

Centro de Salud Arte y Pensamiento LA PUERTA
Héctor Fenoglio – Psicoanalista – Director del Centro LA PUERTA
Ramiro Miguel – Psicólogo
Alejandra Ruiz Díaz – Profesora de Yoga
Mariana Merino – Médica Psiquiatra
Carolina Pinochi – Psicóloga
Juan Pablo Roldán – Psicólogo
Sebastián Hiyano – Acompañante Terapéutico
Belén Toscán – Psicóloga
Alan Robinson – Director y Profesor de Teatro
Vicente Zito Lema

One thought on “SOBRE LA ESTIGMATIZACION Y DISCRIMINACION DE LOS LOCOS

  1. Atreverse a hablar de locos y dejar de lado las clasificaciones psicopatológicas es lo más osado que he encontrado en el campo psi. Los felicito. No los conocía y los tendré en cuenta de ahora en adelante. Soy psicoanalista y no recibo muchos locos en mi consultorio, pero siempre aparece alguno en las familias de los que me consultan y me encuentro, entonces, ayuna de recursos para orientar hacia alguien confiable. Cuento sólo con Fernando Marcer y Santiago Levin. Ahora también cuento con ustedes. Escucho -o tal vez imagino- a Deluze, Guatari y Foucault en estas líneas y -tal vez sólo deseo- en lo que hacen.

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